Follow by Email

martes, 15 de enero de 2013

El primer paso es el más difícil



En estos días, con el cambio del año, hemos recibido muchas llamadas de personas interesadas en tratar su adicción con nosotros. No es sorprendente ya que es una época de buenos propósitos, que muchas veces siguen a llamativos desastres que el alcohol ha producido en las vidas de muchas personas durante las fiestas navideñas.

Pero suele pasar que tras una primera búsqueda de ayuda, más o menos inducida por familiares, amigos, médicos o todos un poco, el paciente se enfría.

Tal vez haya tenido un par de contactos telefónicos, o incluso una o dos consultas en persona, pero la tormenta ha pasado ya, tal vez ha dejado de beber por unos días y se siente mejor, o simplemente han terminado las ocasiones sociales que provoca la Navidad y no ha habido más borracheras descontroladas, con lo que parece que todo está ya encarrilado.

Entonces empieza uno a convencerse a si mismo de que el problema no es para tanto, de que si lleva ya unos días sin beber, puede manternerse así un tiempo sin más esfuerzo y además ... ¿para qué ir a una terapia que implica un esfuerzo personal, económico y de tiempo que hay que dedicar?

De modo que uno vuelve a creerse más listo que nadie, la mentira y el autoengaño hacen su efecto y la soberbia se apodera del sujeto. Yo no tengo que ir a ningún lado, piensa, porque en realidad yo no soy alcohólico, solo que me he pasado un poco bebiendo estos días, pero nada más.

Y aquí tenemos de nuevo los efectos de la enfermedad adictiva llevando a muchas personas a demorar lo que antes o después tendrán que hacer para solucionar su problema. Ponerse en tratamiento, aceptar una ayuda terapéutica seria, profesional y eficaz, y enfrentarse en serio a su adicción para superarla.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Y si en algún momento has llegado al convencimiento de que tu problema con el alcohol ha podido contigo, no te vuelvas a dejar engañar. Pide ayuda, sigue una terapia y sal de una vez del laberinto de la adicción.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico

No hay comentarios:

Publicar un comentario