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lunes, 14 de septiembre de 2015

Alcohol y adicciones en el trabajo

El abuso del alcohol y de otras drogas, como la cocaína o los derivados del cannabis, es un tipo de conducta que acaba generado problemas de salud, familiares, sociales, pero también laborales.

La persona que depende del alcohol, de la cocaína, o de cualquier otra droga legal o ilegal,  no puede tener el rendimiento en su trabajo que tendría si estuviera en perfecto estado de salud física y mental.

Cuanto mayor es el nivel profesional, o la responsabilidad del cargo ostentado dentro de la empresa más graves son las posibles consecuencias de esa falta de equilibrio personal.  Por ejemplo, la persona adicta tiene que dedicar parte de su tiempo y energía a recuperarse del abuso del día anterior, le cuesta concentrarse en su tarea debido a los remordimientos que tiene, o bien está pensando en la forma de consumir durante su jornada laboral sin que se note demasiado, etc.

Todo eso supone un enorme desgaste personal que repercute muy negativamente en el rendimiento laboral.

En ciertos puestos de trabajo existe también un elevado riesgo de accidentes debidos al consumo de alcohol o drogas, bien porque el sujeto se encuentra bajo los efectos directos de la substancia, bien porque está pasando por un síndrome de abstinencia por haber estado consumiendo anteriormente fuera de su horario laboral. Podemos hablar de personas que conducen vehículos, manejan maquinaria, realizan tareas al aire libre, utilizan herramientas potencialmente peligrosas, etc.

Desde el punto de vista de la empresa algunos piensan que es algo que solo concierne a la persona afectada, salvo que repercuta en su trabajo. Es decir, si las cosas se ponen muy feas se le despide y punto. Pero no es tan sencillo.

En realidad se dan muy pocos despidos por estos motivos, y muchos menos aún en casos de directivos o altos cargos. Además, el despido es caro y obliga a encontrar un reemplazo a un trabajador que suele ser valioso, o al menos lo era cuando su capacidad estaba a pleno rendimiento.

Las empresas inteligentes ponen en marcha soluciones profesionales para ayudar a estas personas a recuperarse de su problema. Al mismo tiempo se ayudan a si mismas porque es mucho mejor recuperar a un elemento valioso que perderlo y tener que sustituirlo por otro que carece de la formación y experiencia del que padece el problema de adicción.

La Prevención y el Tratamiento de las personas en riesgo de adicción es una inversión enormemente rentable para las empresas que ponen en práctica programas estructurados de trabajo en estas áreas.

Desde 1984 muchas empresas han confiado en la profesionalidad y experiencia del equipo humano del Programa Victoria y han comprobado los resultados positivos que podemos ofrecerles.

Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico