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martes, 5 de febrero de 2013

Recaídas



A todos los que trabajamos en adicciones nos gustaría que nuestros pacientes dejaran de beber para siempre, o de consumir la sustancia que fuera, y se mantuvieran en sobriendad el resto de su vida.

Pero la peculiaridad de esta particular enfermedad adictiva es que no se cura nunca, aunque puede estar desactivada de por vida.

La adicción provoca cambios en el funcionamiento del cerebro del adicto y eso es algo irreversible. Es como aprender a montar en bicicleta, que no se olvida nunca. El paciente adicto puede pasar sin beber todo el tiempo que quiera, y en tal caso la enfermedad será como si no existiera, pero si vuelve a consumir, por poco que sea, el riesgo de volver al descontrol y a los problemas del principio es altísimo.

En estos días me ha llamado una antigua paciente. Ha pasado catorce años sobria, rehaciendo su vida en todos los sentidos, incluso tuvo su tercer hijo en este periodo. Pero por desgracia, hace algo más de un año empezó a premitirse un pequeño consumo de vino, con su marido.

¿qué daño podría hacerme esto? - pensó, erróneamente.

y aquí la tenemos ahora, sufriendo de nuevo porque se le ha desbordado la adicción, porque está bebiendo otra vez de forma descontrolado, y me ha vuelto a pedir ayuda para repetir el Programa Victoria y curarse de nuevo.

El enemigo no descansa, y la adicción siempre está ahí, latente. Y darse cualquier permiso es la antesala de una recaída en toda regla.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico
www.programavictoria.com

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