lunes, 22 de diciembre de 2014

Feliz Navidad y próspero 2015

Un año más llegamos al momento en que todos reflexionamos sobre cómo nos ha ido el año y dedicamos algo más de tiempo a cultivar la vida familiar.

Para muchas personas el año 2014 ha sido el año de su gran decisión. El año en que han dado un giro a su vida y han dejado atrás su adicción al alcohol o a otras substancias. Para todas ellas mi más sincera felicitación y mi más sincero deseo de que el niño Dios que viene en Navidad sea una fuente de paz interior y de inspiración para mantener una vida sana, equilibrada y libre de adicciones.

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Para otras personas 2014 ha sido un año más de sufrimiento a causa de la adicción. Tal vez por un familiar cercano que no termina de dar el paso de ponerse en tratamiento y afrontar de una manera positiva y eficaz su dependencia. Tal vez por ellas mismas, porque siguen luchando por salir del laberinto de la adicción y siguen creyendo que “esto lo puedo controlar” o que “yo mismo sabré y podré dejarlo por mi cuenta”.

También para ellas espero que la conmemoración del nacimiento del niño Jesús en Belén sea también el nacimiento en su corazón de un sincero deseo de curarse, de superar su adicción y de transformar ese sufrimiento que están padeciendo, y haciendo padecer a sus seres queridos, en la alegría inmensa de sentirse libre de adicciones.

En nombre propio y en el de todos los que trabajamos para que el Programa Victoria siga siendo un referente terapéutico para todas las personas que necesiten y quieran aprender a vivir sin alcohol y sin adicciones, aquí van mis mejores deseos de salud, bienestar interior, paz y serenidad, con la libertad recuperada del que ha dejado atrás para siempre las trampas de la adicción.


¡¡Feliz Navidad y próspero año 2015!!


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico

lunes, 15 de diciembre de 2014

Los post más leídos del año 2014

El año 2014 está llegando a su fin. El frío y las iluminación navideña así nos lo recuerdan cada día que salimos a la calle y el equipo del Programa Victoria no quería dejar de hacer un pequeño recordatorio de los post que más éxito han tenido a lo largo del año.


Han sido 27 entradas en este blog, que poco a poco se va acercando a las 10.000 visitas (¡¡muchísimas gracias!!), y los más destacados han sido:

- En tercera posición se encuentra la entrada que publicamos el día 6 de junio y que lleva por título "Hipnosis clínica para dejar de fumar". En este post dábamos a conocer uno de los tratamientos que ofrece el psicólogo y director del Programa Victoria, Bernardo Ruiz, y que permite al paciente aprender a vivir sin fumar y a liberarse de este hábito adictivo.

- En segundo lugar encontramos aquel post del 16 de enero de 2014 titulado "Las trampas de la mente adictiva". En este caso, contamos la historia de Javier, un paciente que ha dejado de consumir cocaína pero que no ve problema alguno en consumir de vez en cuando otro tipo de drogas "recreativas", como el las llama, como pueden ser la ketamina o drogas sintéticas.

- Y, en primer lugar, la entrada que mayor lecturas ha tenido este año es la de "Objetivo Libertad: Hoja de ruta para salir del laberinto del alcohol", publicada el 30 de junio. En esta entrada recogemos la opinión de uno de algunos de los usuarios de nuestro tratamiento médico y psicológico para superar el alcoholismo, unas opiniones que forman parte del un libro que da a conocer los entresijos de los 10 días de tratamiento y las impresiones personales de los asistentes a uno de esos grupos.


Esperamos seguir contando con vosotros el próximo 2015 y que nos sigáis haciendo crecer poco a poco. Nosotros seguiremos ofreciendo contenido relacionado con las adicciones, el tratamiento de las mismas y trataremos de resolver aquellas dudas que os puedan surgir a la hora de hablar con familiares y amigos que tengan problemas de este tipo.


Bernardo Ruiz Victoria

martes, 4 de noviembre de 2014

Mi pareja bebe mucho, ¿qué hago?

La adicción al alcohol es una enfermedad que no solo afecta directamente a la persona que bebe, sino también a su entorno más cercano, la familia, las amistades, el entorno laboral, etc.

Los familiares más directos, parejas, hermanos, padres, hijos... no solo sufren las consecuencias del comportamiento desordenado, a veces caótico, y siempre problemático de la persona adicta, sino que muchas veces se sienten en cierto modo “responsables” o hasta “culpables” de la conducta adictiva del otro.

Ya he explicado en otras ocasiones que uno de los pilares que sostiene la enfermedad adictiva es la mentira. Y una de las maneras que tiene de expresarse es precisamente cuando el propio adicto intenta traspasar la responsabilidad de su conducta hacia sus familiares o allegados.

Y en no pocas ocasiones éstos caen en la trampa y llegan a pensar que son ellos los que tienen que cambiar, que si fueran de otra manera su marido, esposa, hijo, padre, o lo que sea, no seguiría bebiendo de esa manera tan negativa.

Es un error muy común creer que uno puede curar la adicción de otro. O que uno es el culpable de lo que otro hace.

Cada persona es responsable de su propio comportamiento, y si el adicto no es capaz de controlar su consumo, y continúa bebiendo a pesar de las evidentes muestras de que le causa problemas de todo tipo, el él, o ella, quién tiene que tomar medidas. Sobre todo, pedir ayuda, ponerse en tratamiento con un profesional especializado, y superar su adicción.

Ahí topamos con otro de los pilares que sustentan la enfermedad adictiva. La soberbia. “Yo no necesito ayuda de nadie”, “cuando quiera lo dejo”, si tu me tratases mejor yo no bebería” y toda clase de pensamientos similares que retrasan el paso definitivo que puede llevar a la solución. Pedir ayuda terapéutica.

Aquí es donde los familiares pueden hacer algo práctico. Poner las cartas sobre la mesa, dejar de encubrir al adicto, dejar de intentar minimizar las consecuencias negativas de su adicción, y finalmente proponerle una soluciónterapéutica. El, o ella, es quién tiene que tomar la decisión final y ponerse en manos de un profesional, pero muchas veces la presión positiva de la familia,o de otros allegados, puede significar el pequeño empujón que el adicto necesita para cambiar de rumbo e iniciar su recuperación.

También los familiares pueden buscar ayuda ellos mismos para hacer todo esto y seguir las indicaciones de un profesional puede ser muy eficaz para acelerar el cambio.

Si es tú caso y tienes un amigo o familiar con problemas de adicción al alcohol o a otras drogas, podemos ayudarle. Nuestro tratamiento médico y psicológico conocido como el Programa Victoria le permitirá superar esa dependencia y volver a vivir sin alcohol, porque hay personas por las que merece la pena seguir luchando.

Así, recordamos que el próximo lunes día 10 de noviembre iniciamos un nuevo curso para dejar de beber alcohol. Si quieres más información, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de nuestra página web o de los perfiles en las redes sociales. Además, puedes leer estas entradas del blog: Nuevo curso para superar el alcoholismo y Por qué el Programa Victoria dura solo 10 días.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico


viernes, 31 de octubre de 2014

Nuevo curso para superar el alcoholismo

¡Hola a todos!

Con este post queremos anunciaros que el próximo lunes día 10 de noviembre iniciaremos un nuevo curso para dejar de beber alcohol en Marbella y todavía nos quedan algunas plazas libres. 

Para quienes aún no lo sepan, el Programa Victoria, que así es como se llama nuestro tratamiento, es un curso médico y psicológico que se realiza durante diez días en un hotel cercano a Marbella con un máximo de ocho participantes por edición. Para desarrollarlo, contamos con un equipo de profesionales médicos, psicólogos y terapeutas especializados que, gracias a sus más de 30 años de estudio y experiencia, han desarrollado un método terapéutico único y original que aporta soluciones al problema de la adicción al alcohol u otras drogas.

Durante los días que dura el tratamiento, los alumnos residen en un hotel especialmente elegido para promocionar un entorno agradable de paz y tranquilidad para lograr la máxima concentración, garantizando al mismo tiempo la confidencialidad y la discreción.

Si tienes un amigo o familiar con problemas de adicción al alcohol u otras drogas, podemos ayudarle a superarlos gracias a nuestro tratamiento. Ponte en contacto con nosotros a través de nuestros perfiles en las redes sociales o través de nuestra página web: www.programavictoria.com.

¡Estaremos encantados de ayudarte!

Y es que, recuerda, siempre hay cosas por las que merece la pena seguir luchando y aprender a vivir sin alcohol.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico

miércoles, 22 de octubre de 2014

Yo no soy un alcohólico porque hay muchos días que no bebo

Muchas personas creen que solo hay problemas de alcoholismo cuando la persona bebe a diario, de una forma excesiva y sin capacidad de parar.

No cabe duda de que esa es una forma evidente de adicción, y que hay pacientes que desarrollan su problema de esa manera, pero también es cierto que cada vez hay más casos de personas que pasan temporadas sin consumir alcohol, o que incluso pueden tener días de consumo moderado, pero que periódicamente tienen episodios de descontrol que pueden llegar a tener graves consecuencias para propios y extraños.

La dependencia del alcohol, o de otras drogas, no significa que uno tenga que estar siempre consumiéndolas, sino sobre todo que uno va perdiendo la capacidad de autocotrolar su conducta una vez que ha empezado a consumir.

Es como si el alcohol, o la droga que sea, alterase el funcionamiento normal del cerebro del sujeto y le convirtiera en otra persona, capaz de hacer cosas totalmente ajenas a sus valores y hábitos normales en estado de sobriedad.

Y es que es eso exactamente lo que sucede. En el cerebro del adicto al alcohol se produce una especie de “golpe de estado” cuando empieza a beber que hace que la parte más primitiva e irracional de su mente tome el control y anule la mente lógica y racional que normalmente gobierna nuestras vidas.

Asi se empieza por perder las inhibiciones, y uno llega a creerse que es más sociable o más abierto con los demás, y puede terminar perdiendo los papeles en todos los sentidos, por ejemplo, llegando a su casa más tarde de lo habitual, o simplemente no llegando en toda la noche, descuidando su trabajo, cometiendo imprudencias al conducir, o al frecuentar ambientes ajenos a su vida social habitual, etc. etc.

Si una persona, cada vez que bebe, tiene un serio riesgo de terminar perdiendo los papeles y lamentando lo que ha llegado a hacer, es porque está desarrollando una fuerte dependencia del alcohol, probablemente ligada a una carencia en su capacidad de manejar correctamente los problemas de la vida cotidiana.

Por eso, cuando esto sucede, conviene buscar ayuda terpéutica cuanto antes. Para que los daños sean los menores posibles.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínco

miércoles, 8 de octubre de 2014

La importancia de hablar claro

Ayer tuve una sesión de seguimiento con Antonio, un paciente nuestro que hizo el Programa Victoria ya hace unos años y se ha mantenido muy bien hasta ahora.

En cambio, ayer me contó un episodio en el que ha tenido una breve recaída debido principalmente a que no había sido lo suficientemente claro a la hora de expresar su actitud de mantenerse sin beber ante todo el mundo.

El caso es que se encontró con unos antiguos amigos que hacía mucho tiempo que no veía y a los que nunca les había dicho con claridad y contundencia que había dejado de beber. Antonio pensó, erróneamente, que el hecho de alejarse de ellos y dejar de verlos sería suficiente para evitarse problemas, pero no tuvo la valentía de afrontar el hecho de decírselo claramente a la cara, porque precisamente ese es uno de sus puntos débiles que le cuesta superar.

Como consecuencia de ello terminó bebiendo, y sintiéndose después muy culpable por ello y muy mal consigo mismo.

En otras ocasiones he visto cosas parecidas. Pacientes que cometen el error de no decir claramente que han dejado de beber, o simplemente que no beben alcohol,  en cualquier ocasión y ante cualquier persona.

Dar ese mensaje es muy importante para prevenir las recaídas, no solo por el hecho de informar a los demás de nuestra decisión, sino sobre todo porque al decirlo en voz alta nos reforzamos a nosotros mismo en nuestra actitud.

La persona más importante a la que le tienes que decir una y otra vez que no bebes, y que así es como te encuentras mejor es a ti mismo, y el hecho de decírselo a otras personas es sobre todo una manera de recordártelo a ti, y fortalecer así tu actitud y tu conducta haciéndote más fácil el mantenerte sin beber.

Recordemos siempre la importancia de hablar claro, decir la verdad, y sentirnos sanamente orgullosos de nuestro cambio. Estoy mejor sin beber alcohol ¿no es verdad?


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico