viernes, 8 de mayo de 2015

Nuevo curso de Mind Wellness

¿Quieres activar el potencial de tu mente? Entonces nuestro nuevo curso de Mind Wellness está indicado para ti.

Los más de 30 años de experiencia en Psicología Clínica del director del Programa Victoria, Bernardo Ruiz, se ponen al servicio de todos aquellos que quieran sacar el mayor partido posible a su mente y lograr el estado de bienestar ideal.

Funcionamiento

El curso de Mind Wellness tiene una duración de ocho horas, que se puede realizar en dos sesiones de cuatro horas o en cuatro sesiones de dos horas. Aunque podemos organizarlo a las necesidades que puedas tener e, incluso, adaptarlo a las empresas que quieran mejorar su productividad y la cohesión de los equipos humanos.

Las próximas fechas, para las que ya quedan pocas plazas son: 18 y 21 de mayo y 1 y 8 de junio en la Clínica del Río de San Pedro Alcántara, ¿te interesa?

Si quieres conocer un poco más en profundidad los detalles de este curso de bienestar mental, visita la página web:



programa victoria bernardo ruiz
















Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico

miércoles, 29 de abril de 2015

¿Por qué los médicos no derivan pacientes con adicciones?

miércoles, 8 de abril de 2015

Qué decir a un paciente que demanda Antabús

Ayer estaba charlando con mi amigo Salvador, médico de familia, y me comentaba un caso que se le da con cierta frecuencia. Un paciente se le presenta y le pide que le recete Antabús o Colme porque quiere dejar de beber.

Cuando una persona plantea esa demanda está asumiendo de una forma expresa que reconoce tener un problema con el alcohol y que necesita ayuda, porque no se siente capaz de mantenerse sin beber por sus propios medios.

En estos casos, el médico tiene una oportunidad de oro para encaminar a este paciente de una manera correcta hacia un tratamiento especializado, ayudándole a entender que su problema no se va a solucionar simplemente tomando un fármaco que le va a inducir un cierto “miedo” a beber, por las consecuencias graves que puede tener el consumo de alcohol cuando se ha tomado una de tales medicinas.

Estamos acostumbrados a buscar soluciones rápidas, simples y en cierto modo “mágicas”, y para muchas personas el Antabús o el Colme entran en estas categorías.

Si bien es cierto que un fármaco como éstos puede ser una pequeña ayuda para lograr una abstinencia por un tiempo limitado, hay que ser consciente de que todo paciente adicto necesita una terapia psicológica específica para entender por qué su conducta de beber ha pasado de ser algo voluntario y moderado a ser algo excesivo, descontrolado y, en cierto modo, involuntario, ya que el propio paciente se avergüenza muchas veces de lo que ha hecho cuando se le ha ido la mano bebiendo.

El momento más crítico para ayudar a una persona adicta a superar su dependencia es precisamente aquél en que reconoce su necesidad de recibir ayuda. Este momento suele ser breve y transitorio, y si no lo aprovechamos puede que tarde meses en volver a aparecer la ocasión de que esta persona acepte iniciar un proceso terapéutico en serio.

Por lo tanto, a mi amigo Salvador, y a todos los médicos que un día se encuentren con un paciente que le pida “una medicina para no poder beber alcohol” les recuerdo que tienen en sus manos una ocasión de oro y una responsabilidad grande. Pueden ayudar a esa persona a replantearse su demanda de ayuda y derivarlo hacia un especialista en la materia  - modestamente pienso que el Programa Victoria es una excelente opción en estos casos - o pueden entrar en el juego engañoso del paciente y prescribirle sin más el fármaco que, antes o después será abandonado y el paciente volverá a las andadas.

Es lo que hizo mi amigo hace unos días con uno de sus pacientes que hoy está felizmente encaminado en su tratamiento. Gracias.

Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico
www.programavictoria.com

martes, 31 de marzo de 2015

Transformar el sufrimiento en alegría


Hoy que estamos en la Semana Santa me viene a la memoria el caso de un paciente que llamaremos Guillermo.

Hace unos años apareció de repente en nuestra consulta, acompañado de un amigo suyo al que le había pedido ayuda, en un estado físico y psicológico que no pude sino calificar de “lamentable”. Ël siempre recuerda que fue esa una de las primeras cosas que le dije, y que le sirvieron para iniciar su proceso terapéutico.

Guillermo llevaba varios días fuera de su casa, había dejado su trabajo - a pesar de ser el gerente de su propia empresa - había cortado todo contacto con su familia y con el mundo entero, y se había dedicado a beber y a automedicarse con todo tipo de ansiolíticos.

Había perdido la noción del tiempo y no recordaba ni cuánto tiempo había pasado fuera de su casa, en una finca en el campo de su propiedad, ni prácticamente nada de lo que había hecho durante su “desaparición”.

Nos pidió ayuda urgente y tuvo la enorme suerte de que el día que se puso en contacto con nosotros daba comienzo un Programa Victoria, y aunque no suelo admitir personas sin previamente pasar un período de preparación, acepté que entrara en el grupo porque vi un estado de necesidad que no podía demorar su tratamiento.
 En los primeros días de los diez que dura la terapia, Guillermo vivió lo que él mismo llamó la “Semana de Pasión”. Poco a poco fue tomando conciencia de lo que había hecho, de la gravedad de su “abandono del mundo”. Empezó a asustarse por lo que se le podía venir encima - ¿qué hará mi mujer conmigo cuando salga de aquí? - ¿cómo voy a dar la cara en mi negocio?, etc.
Pero pasados unos días, el efecto terapéutico del Programa Victoria empezó a actuar y Guillermo empezó a sentirse mejor. Física y emocionalmente.

La segunda parte del Programa él la llamó la “Semana de Gloria”. Es cuando empezó a recuperar la esperanza, la ilusión de vivir, la confianza en si mismo y el deseo de superar sus adicciones y sus miedos de una vez por todas.

Cuando salíó del tratamiento y volvió a su casa se llevó la gran sorpresa de ser acogido con cariño por su esposa e hijos. A pesar de todo, el amor había sobrevivido. En su trabajo, a pesar de haber perdido importantes clientes y oportunidades, fue capaz de remontar la situación. En el fondo es una persona extremadamente inteligente y trabajadora, y cuando no bebe tiene un rendimiento fuera de lo normal.

El tremendo sufrimiento que vivió Guillermo cuando estaba atrapado en la red de su adicción, y el que causó a su alrededor, terminó transformándose en una inmensa alegría para él mismo y para su familia. Cierto que es siempre quedan “facturas pendientes”, daños de difícil reparación que afectan al bienestar personal, pero que pueden ser también motivos positivos para continuar en abstinencia de alcohol y de otras drogas y seguir con una terapia de seguimiento para completar y consolidar los cambios.

Años después, Guillermo ha seguido agradeciédome aquella oportunidad que le di al admitirle en el Programa Victoria. Y yo le agradezco a él que haya sido durante tantos años un ejemplo vivo de cómo se puede transformar el sufrimiento en alegría.

Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico


miércoles, 25 de marzo de 2015

Gestión del estrés

El estrés está relacionado con un momento de tensión física o emocional que puede surgir como consecuencia de un pensamiento o una situación que nos genera frustración, ira o nervios. En pequeños episodios el estrés incluso puede ser bueno y positivo, ya que nos puede ayudar a evitar una situación de peligro o a cumplir con los objetivos marcados y superarlos con éxito.

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Sin embargo, cuando el estrés dura mucho y se descontrola puede dañar nuestra salud e, incluso, llegar a convertirse en un verdadero problema. Por este motivo, el psicólogo clínico y director del Programa Victoria, Bernardo Ruiz, está organizando talleres para aprender a gestionar esos momentos de estrés y algunas claves para combatirlos, ¿te interesa?

A continuación te mostramos todos los detalles:

Objetivos
  • Aprender qué es el estrés y por qué se produce.
  • Aprender técnicas efectivas de gestión del estrés.
  • Practicar técnicas de relajación, visualización y pensamiento positivo.
  • Liberar la ansiedad acumulada y empezar a sentirse mejor ya.

Metodología
  • Ocho horas de trabajo teórico y práctico .
  • Grupo reducido de asistentes (máximo 20 personas).
  • Opción A: Cuatro sesiones de dos horas a realizar en una o dos semanas.
  • Opción B: Dos sesiones de cuatro horas en dos semanas sucesivas.

Precio
  • 100 Euros por asistente.
  • Gastos de desplazamiento aparte, variables según el lugar donde se celebre.

Si necesitas más información para ti o para facilitarsela a algún amigo o conocido, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico info@programavictoria.com o de nuestras redes sociales. ¡Estaremos encantados de atenderte!

En relación a este tema del estrés, queremos hablar de otro asunto muy importante: la importancia de decir que no (asertividad). En este artículo escrito en el blog de mi compañero de BNI Ideas, Nathan Manzaneque, dedico unas cuantas palabras a hablar por qué a todos nos resulta más fácil decir SI que decir NO cuando alguien nos propone algo.

¡Esperamos que os guste!



Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico

jueves, 26 de febrero de 2015

Adicciones curiosas

En las últimas semanas me estoy encontrando con muchas personas que me hacen preguntas sobre adicciones a cosas peculiares como, por ejemplo, a los teléfonos móviles, a las redes sociales, a los juegos de ordenador...

De hecho me han pedido varias entrevistas en medios de comunicación o ayuda para artículos periodísticos sobre estos temas, tal y como se puede ver en la imagen que adjunto a continuación.


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Artículo publicado el 26 de febrero de 2015 en el Diario Sur, donde el psicólogo y director del
Programa Victoria, Bernardo Ruiz, analiza las adicciones a las nuevas tecnologías.
Creo que desde el punto de vista psicológico, esto es, desde la forma de pensar, sentir y actuar de la persona adicta, es muy similar el comportamiento de la persona que consume alcohol o drogas, de la que vive obsesionada por estar en contacto con las redes sociales, o enganchada a un juego en su móvil o tablet.

La persona adicta encuentra una satisfacción inmediata en la práctica de esa conducta, y esa sensación placentera a corto plazo es la principal responsable de que ese hábito se vaya fortaleciendo cada vez más y pueda llegar a ser tan potente que, en cierto modo, se apodere del control de la vida del propio sujeto.

Cuando intervienen substancias químicas - alcohol, drogas, fármacos, etc. - los propios efectos que éstas producen en el cerebro potencian aún más los circuitos neuronales responsables de activar al máximo estas sensaciones de placer inmediato, al tiempo que anulan las partes del cerebro más evolucionadas que controlan la visión a largo plazo de las cosas.

En el caso de las adicciones sin substancia, el proceso es muy similar, con la única diferencia de que no existe ese potenciador químico, pero el mecanismo conductual del reforzamiento inmediato si que existe, y en ocasiones puede ser tremendamente poderoso.

Por todo esto, a la hora de querer superar cualquier clase de adicción o dependencia, es necesario que el paciente haga una terapia que le ayude a entender, con la parte más racional de su cerebro, las trampas de la adicción. Es la única manera de retomar el control de su propio comportamiento y liberarse de la dependencia que se ha ido generando poco a poco.

En definitiva, la terapia para superar la adicción tiene mucho que ver con un proceso de aprendizaje. No solo de tipo intelectual, sino sobre todo de tipo emocional, para poder salir del laberinto de mentiras que genera la conducta adictiva y, como siempre digo, aprender a vivir libre de adicciones.



Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico